Miles de personas mueren cada día en el mundo por infecciones que adquirieron cuando recibían atención de salud.
Las manos son las principales vías de transmisión de los gérmenes durante la atención de salud.
Por consiguiente, la higiene de las manos es la medida más importante para evitar la transmisión de gérmenes dañinos y prevenir las infecciones asociadas a la atención de salud.